«Va a cometer un tiroteo masivo»

Un diario estadounidense reveló las advertencias del ejército de aquel país a la policía del estado de Maine sobre Robert Card, el tirador que la semana pasada cometió una de las peores masacres en el país en lo que va de 2023.

«Va a cometer un tiroteo masivo», fue una de las numerosas advertencias que la Reserva del ejército estadounidense envió a las autoridaddes de la ciudad sobre el atacante con problemas mentales, informó este martes el diario The Boston Globe.

Ya desde mayo, la exesposa de Card y su hijo de 18 años informaron al departamento del sheriff del condado de Sagadahoc, que Card sufría paranoia y oía voces y que recientemente había retirado entre 10 y 15 armas que mantenía guardadas en casa de su hermano.

Pero las advertencias más apremiantes procedieron de los compañeros reservistas de Card, de 40 años, que el pasado 25 de octubre por la noche irrumpió en un restaurante y en un local para jugar al bowling de la ciudad de Lewiston, matando a 18 personas e hiriendo a 13 más antes de suicidarse.

La Reserva del ejército advirtió en septiembre al departamento del sheriff que Card sufría una grave enfermedad mental y que uno de sus compañeros reservistas estaba preocupado por que «fuera a estallar y cometer un tiroteo masivo», según documentos obtenidos por el diario de Boston que reproduce la agencia AFP.

En julio, la Reserva del ejército lo envió a un centro psiquiátrico en Nueva York donde permaneció dos semanas después de que amenazara con atacar a otros reservistas.

A finales del verano norteamericano, amenazó específicamente con cometer un tiroteo masivo, según la carta de un oficial anónimo de la Reserva del ejército.

«Va a estallar», va «a cometer un tiroteo masivo», reza una misiva de septiembre firmada por un oficial anónimo.

Las víctimas de la masacre de Maine, cuyas advertencias la policía local ignoró. Foto Reuter

Pese a las advertencias, el departamento del sheriff no consiguió hablar con Card, un sargento de primera en la reserva, durante dos intentos de establecer el estado de su salud mental.

En la carta, según el diario, el oficial informaba al departamento del sheriff que Card «oía voces que le decían que era un pederasta» y otros «insultos».

Le llegó a pegar un golpe de puño a un compañero al que acusaba de llamarlo «pederasta» y lo amenazó con que tenía «armas y que iba a disparar» contra un centro de instrucción y otros lugares.

«Preferiría pecar de precavido con respecto a Card, ya que es un tirador capaz y, si se propusiera llevar a cabo las amenazas hechas a Hodgson (el compañero reservista), sería capaz de hacerlo», escribió el oficial anónimo, según el diario.

Según Ryan Card, el hermano del atacante, éste habría empezado a tener problemas de paranoia desde principios de año, originados a raíz de sufrir una pérdida de audición.